El proceso cubano de igualdad de la
mujer ha estado signado por la impronta humanista del pensamiento del
Comandante en Jefe Fidel Castro y de Vilma Espín.
Sus concepciones acerca de una
verdadera cultura de la igualdad han propiciado en la sociedad cubana la
implementación de leyes, programas y acciones verdaderamente revolucionarias en
sus concepciones.
Sobre los aportes de Vilma Espín,
Yolanda Ferrer, secretaria general de la FMC
y Carolina Aguilar, miembro del Comité Nacional de la FMC y fundadoras de la FMC, han elaborado este apretado
resumen.
HEROICA COMBATIENTE CLANDESTINA
Y GUERRILLERA
Su papel en la lucha de liberación,
junto a Haydée, Melba, Celia y otras combatientes de
vanguardia, contribuye a demostrar que las mujeres son capaces de realizar las
más riesgosas misiones, desde las audaces acciones de la clandestinidad, hasta
desempeñar y cumplir exitosamente responsabilidades de dirección en el
movimiento insurreccional y pelear, con las armas en la mano, a la par de los
hombres, en la guerra revolucionaria por la libertad, la independencia y la
soberanía de la Patria.
INTÉRPRETE FIEL Y CREATIVA DE LAS
IDEAS DE FIDEL
Ha sabido interpretar y materializar
desde la Federación de Mujeres Cubanas, fiel y
creativamente, las ideas de Fidel sobre la igualdad de derechos de mujeres y
hombres, encabezando la batalla por llevar a la practica
su tesis sobre las dos revoluciones: la Revolución de las cubanas dentro de la Revolución socialista.
Ha dirigido la implementación en la
práctica de todas las misiones y tareas orientadas a lograr la incorporación
plena de las mujeres a todos los ámbitos y niveles de la vida política,
económica, cultural y social del país, en igualdad de derechos y oportunidades
con los hombres.
Ha promovido y participado en la
elaboración, proyección y desarrollo de políticas publicas y programas,
estrategias, leyes, mecanismos y acciones que se fueron aplicando a escala de
toda la sociedad, con el propósito de crear las premisas materiales, jurídicas,
ideológicas, psicológicas y culturales que encauzaron el progreso y la
incorporación de las cubanas a la vida social.
FORJADORA DE LA
UNIDAD ENTRE LAS CUBANAS Y DEL PODEROSO MOVIMIENTO SOCIAL DE LAS MUJERES
Crea la Federación de Mujeres Cubanas, surgida por voluntad de las mujeres, quienes
desde los primeros momentos del triunfo revolucionario se le acercaban
expresando su deseo de participar, de no quedarse atrás, de brindar su aporte
voluntario y hacer la Revolución.
Desempeña fundamental papel para
forjar la unidad de las mujeres. Su indiscutible prestigio político, profundas
convicciones revolucionarias, inteligencia, poder de persuasión, sensibilidad y
modestia, son factores esenciales para atraer, movilizar, captar, orientar tempranamente
a trabajadoras, campesinas, amas de casa, estudiantes, militares,
intelectuales, jóvenes y adultas, creyentes y no creyentes; son decisivos para lograr
la unión de las agrupaciones femeninas que existían antes de la Revolución y otras recién creadas.
Da inicio así a una nueva etapa. Las
mujeres comenzaron juntas la lucha por defender y hacer la Revolución. Cuando el 23 de agosto de 1960 la
organización femenina se constituye oficialmente, ya llevaba más de un año de
trabajo y miles de mujeres, organizadas, participaban en la construcción de
escuelas y hospitales en todo el país, en la recogida y atención a los niños de
la calle, en la captación de maestros y otras muchas urgentes tareas de
prevención y atención social, educación y salud.
Vilma asume la responsabilidad de
encabezar la lucha por lograr el ejercicio pleno de todos los derechos de las
mujeres cubanas e instrumenta las primeras tareas que nuestro Comandante en
Jefe, con su certera visión, planteó a la naciente Organización.
La Federación no sigue modelos preconcebidos, es una experiencia genuina
cubana, que Vilma, al frente de cientos de cuadros, va construyendo, según las
necesidades, las urgencias, los imperativos e intereses de cada momento,
recogiendo las más valiosas experiencias en las bases, encontrando las formas y
vías para llevar a cabo cada empeño en el camino, en el trabajo cotidiano.
La identificación de sus misiones en
la sociedad cubana, la definición de nuestra propia estrategia para lograr los
objetivos fundamentales, el desarrollo de su contenido de trabajo, el diseño de
su estructura organizativa, son aportes imprescindibles que han permitido
desencadenar un poderoso movimiento social que hoy muestra logros importantes, enfrenta
retos decisivos y, en consecuencia, avanza, bajo su dirección hacia nuevas
metas. A Vilma le corresponde el mérito histórico de dirigir, desde su
creación, la Federación de Mujeres Cubanas.
IMPULSORA DE TRANSFORMACIONES
PROFUNDAS EN LAS FORMAS DE PENSAR Y ACTUAR DE MUJERES Y HOMBRES, PROMOTORA
PRINCIPAL DE LA, IGUALDAD DE GÉNERO
Ha hecho aportes fundamentales en la
teoría y en la práctica al desarrollo de la ideología revolucionaria y al
avance de la conciencia social en todo lo concerniente a la igualdad de género.
Orienta una intensa labor educativa
a través de la Federación, dirigida a elevar el nivel
cultural, educacional, político e ideológico de las mujeres, como premisa para
su
incorporación, a crear conciencia acerca del
papel social de la mujer, y del lugar que le corresponde en la sociedad, desde
dos dimensiones, como beneficiaria de la obra revolucionaria y como partícipe
de las transformaciones sociales que propiciaron cambios sustanciales en sus
formas de pensar y actuar.
Ella misma lo define como un proceso
de participación y toma de conciencia:
- A través de la educación
ideológica crear conciencia para realizar las tareas.
- A través de las tareas ir educando
ideológicamente.
Vilma identifica claramente dos
etapas en la labor de la Federación, una primera, que llama de participación
emotiva, entusiasta, impulsada por la decisión de hacer y defender la Revolución, conscientes de que garantizaría sus más justas
aspiraciones, y otra, que se define claramente al arribar al II Congreso en
1974, una vez alcanzado un gran protagonismo de las mujeres, que se han hecho
conscientes y han demostrado de lo que son capaces, y han ganado enorme
reconocimiento social por su papel, por sus aportes, por su talento y
posibilidades, cuando entonces se plantea la lucha por el ejercicio pleno de la
igualdad de la mujer como objetivo central definido por el propio Fidel, al
señalarlo con el eje, el centro de los debates del Congreso.
Define como estrategia general, la
interrelación dialéctica que existe entre la lucha específica de las mujeres por
su igualdad social y la lucha general del pueblo por la conquista de sus más
legítimas aspiraciones. De ahí que la defensa de la Revolución y la batalla por el desarrollo económico y social del país
siempre han constituido objetivo de primer orden, junto a la eliminación de los
patrones culturales discriminatorios y la creación de una cultura de igualdad.
Sin Revolución socialista no hay igualdad posible.
Marca desde el primer momento, como
principio inviolable, la lucha junto a los hombres para lograr las necesarias
transformaciones en la ideología y la cultura,
creando conciencia de que los prejuicios y estereotipos que hay que
vencer, están fuertemente arraigados en uno y otro sexo, y que para eliminar
todo vestigio de discriminación es necesario librar juntos esa batalla.
Impulsa con claridad de conceptos
que el progreso de las mujeres es factor decisivo para el avance de la Revolución y que, a su vez, el avance de la Revolución propicia y garantiza la materialización de la igualdad de
la mujer.
Educa en los conceptos de la
igualdad de género. Un acercamiento a su discurso político y al programa de
trabajo de la organización femenina, desde su creación, demuestra que las
actuales concepciones de la teoría de género y las herramientas que ofrece la perspectiva
de género, se expresan claramente en la línea trazada por ella y en los
conceptos que se fueron perfilando y elaborando bajo su dirección, para llevar
adelante la labor desarrollada contra prejuicios, estereotipos, concepciones de
la ideología patriarcal y sexista.
Vilma ha sido maestra de varias
generaciones de cubanas y cubanos en el reconocimiento de la dimensión de
clase, raza y género en el análisis de la situación y condición de las mujeres;
en la necesidad de políticas específicas y de formas de organización que
permitan la reivindicación de sus intereses; en la promoción del protagonismo
femenino para su propia liberación, articulado con los cambios sociales
generales; en el desarrollo de una conciencia acerca de las profundas
transformaciones que deben ocurrir en las relaciones y roles al interior del
hogar, y la urgencia de cambiar la cultura sexista por juicios de valor que
impliquen una verdadera cultura de igualdad.
Temas de la agenda de estos días,
como el acceso a cargos de toma de decisiones, la doble jornada, la división
del trabajo en la familia, la educación sexista, los juicios de valor
diferentes para juzgar a hombres y mujeres en asuntos relacionados con la
moral, el valor del trabajo doméstico, la transversalización de género en las
políticas públicas, han sido objeto de análisis permanente, del trabajo
ideológico de la organización femenina, y han sido abordados por ella en sus
intervenciones, en documentos publicados, en entrevistas y en las tesis e
informes de los congresos de la Federación.
De enorme valor resulta su
contribución a reconceptualizar los papeles que desempeñan mujeres y hombres en
la sociedad y en la familia, y a propiciar la corresponsabilidad de unas y
otros en la pareja, en el matrimonio, y en la formación y educación de los
hijos.
Dedica una especial atención a
definir las funciones de la familia en el socialismo a partir de la igualdad,
del respeto a los deberes y derechos de cada integrante del grupo familiar para
lograr una comunicación adecuada con los hijos y compartir entre todos sus
miembros las responsabilidades y tareas del hogar, creando un clima de
comprensión y estabilidad que asegure el cumplimiento de las funciones y
enriquezca la vida afectiva y cultural de sus integrantes.
Señala siempre, como Fidel, con toda
claridad, que la batalla por la igualdad social entre mujeres y hombres
trasciende los límites de la histórica y justa lucha por reivindicaciones
femeninas para convertirse en una revolución consustancial a la Revolución socialista, ya que transforma el pensamiento y las
conductas, las pautas culturales, éticas y morales, la práctica social, echando
por tierra los estereotipos sexuales y los patrones tradicionales arraigados en
la conciencia social.
FORMADORA DE CUADROS FEMENINOS DE LA REVOLUCIÓN
Ha cohesionado y formado los cuadros
principales de la organización en las diferentes etapas, educando en el valor
del trabajo colectivo, en la necesidad de recepcionar, de escuchar los
planteamientos de todas y desarrollar las ideas mas valiosas. Ha insistido,
como prioridad en la formación de cuadros y dirigentes a todas las instancias y
niveles, en los principios de honestidad, honradez, austeridad, sólida y
permanente vinculación con la base, fidelidad a la Revolución, a Fidel. En 1962 crea la
Escuela
de Cuadros Fe del Valle, para
capacitar a las compañeras con bajo nivel cultural y sin experiencia que
asumieron responsabilidades. Hoy el Centro Nacional de Capacitación de la Mujer prepara los cuadros con la teoría
revolucionaria, enseñándoles los métodos adecuados, las mejores técnicas de
dirección, los conocimientos específicos de nuestro contenido de trabajo, y la
implicación social que trae aparejada la aplicación de los principios de la
igualdad de género.
PARTÍCIPE ACTIVA EN LA ELABORACIÓN DE LA LEGISLACIÓN REVOLUCIONARIA SOBRE LA
IGUALDAD Y OTROS TEMAS PRIORITARIOS PARA LA REVOLUCIÓN
Ha sido inspiradora y promotora de
importantes cuerpos legales que plasman la conquista de los derechos humanos de
las mujeres, así como de la derogación de leyes o decretos leyes
discriminatorios.
Con su visión y concepciones
revolucionarias, enriquece los preceptos de la Constitución de la República (1976) y sus modificaciones en (1992).
De igual forma realiza importantes contribuciones al texto del Código de
Familia (1975), instrumento legal, educativo y de justicia social, cuyas
avanzadas concepciones marcaron pauta en aquellos tiempos, en el continente y
posiblemente en el mundo. Ahora su nueva versión, a la que también ha dedicado
incontables horas de trabajo, esta pendiente de examen y aprobación por la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Pueden mencionarse también el Código
de la Niñez y la
Juventud (1976), la Ley de Protección e Higiene del Trabajo
(1977), la Ley de Seguridad Social (1979), el Decreto-Ley 64 sobre la
Atención a Menores y el 95 sobre el Trabajo de las Comisiones de Atención y
Prevención Social.
En el Código Penal (1979) y sus
modificaciones (2002), contribuye a la tipificación de delitos relacionados con
la discriminación y violencia hacia la mujer, exigiendo una penalización severa
por cualquier forma de abuso sexual. Especialmente, impulsa la adopción de
medidas muy graves dirigidas a defender y proteger la infancia y adolescencia
de la comisión de cualquier delito que pueda dañar el normal desarrollo de
niños y jóvenes, afectivo, sicológico, físico y cultural.
Particular significación tuvo la Ley de Maternidad de la
Trabajadora (1974) y su modificación (2003) que asegura la licencia por paternidad,
al consagrar el derecho de madre y padre para optar por la licencia, de acuerdo
con las decisiones de la pareja.
CONTRIBUYE A INTRODUCIR LA
VISIÓN DE GÉNERO EN EL SISTEMA CUBANO DE SALUD, ESPECIALMENTE EN LA SALUD REPRODUCTIVA Y SEXUAL
Perfila, solicita, enriquece y
dirige la labor de la Federación en acciones específicas encaminadas
a la salud de la mujer: la creación de postas sanitarias en las áreas más
intrincadas de las montañas, la capacitación de las campesinas en normas de
higiene y salud para preservar la vida de la familia, la atención a las
embarazadas, la institucionalización del
parto, el establecimiento del aborto seguro como un servicio de salud, la lucha
por evitar el embarazo en adolescentes y la aplicación de los programas de
salud, especialmente dirigidos a estas edades.
De la misma forma contribuye a
introducir una perspectiva de especialización en la problemática de la salud de
la mujer en los Centros de Orientación y Diagnóstico para la
Adolescencia, la promoción de la lactancia materna, la prevención del cáncer de mama
y cérvico-uterino, el Programa de Maternidad y Paternidad Responsables, la
atención a las adultas mayores, todo lo cual ha sido objeto de su orientación y
atención permanente, utilizando un verdadero ejército de brigadistas sanitarias
capacitadas para contribuir a poner en practica a nivel local todos los planes
de salud, consciente del valor de la participación comunitaria en el alcance de
los objetivos propuestos.
Por su carácter educativo, debe
subrayarse que el Programa de Maternidad y Paternidad Responsables, elaborado
con sus orientaciones precisas, desempeña un gran papel en el logro de una
mejor preparación de la mujer, de su pareja y de la familia en la atención al
proceso de embarazo, parto, puerperio, lactancia materna, cuidados del bebé,
incluyendo la preparación del padre para participar en el proceso del parto.
En el año 2001, con la participación
activa de Vilma, se publica Del óvulo a
los primeros pasos, que con alto nivel científico y ameno y sencillo
lenguaje explica las particularidades funcionales y el desarrollo progresivo
del ser humano.
INICIA, DESARROLLA E INTRODUCE LA EDUCACIÓN SEXUAL
Desde 1962 inicia la educación
sexual a través de materiales a debate elaborados bajo su dirección y de
artículos de la revista Mujeres que
supervisa personalmente y que son utilizados como materiales a debate en las
delegaciones de la Federación.
Funda en 1972, para el desarrollo de
esta labor educativa, el Grupo Nacional de Educación Sexual, con el objetivo de
realizar los estudios e investigaciones necesarios para decidir la utilización
de los mejores métodos de educación sexual y crear la política para aplicarla,
a fin de que padres y madres, maestros, médicos y otros profesionales se
preparen para la responsabilidad que les corresponde.
Define, orienta y dirige las
funciones del Grupo. Prioriza, organiza y coordina la elaboración de
materiales, la publicación de diferentes textos científicos de autores cubanos
o de reconocidos especialistas extranjeros, sobre estos asuntos, con fines
informativos, orientadores y educativos hacia la formación de especialistas en
Educación Sexual en los campos de la medicina, sicología,
educación; a la preparación de profesionales que comenzaban el estudio de la
sexualidad; a la sustentación de tareas y programas sobre estos temas iniciados
en el país, así como al desarrollo de investigaciones. Sugiere y orienta la
publicación de tópicos destinados a la educación de niñas y niños,
adolescentes, en general, a la educación popular.
En 1989, como fruto del desarrollo
del trabajo realizado por el Grupo, crea el Centro Nacional de Educación
Sexual, con las funciones de orientación, asesoría, control técnico y
metodológico, docencia, capacitación e investigación.
Contribuye a esclarecer el concepto
de que educación sexual es parte de la formación general del individuo, de su
formación ideológica, elemento esencial en la formación de nuestra juventud,
subrayando el papel que corresponde al hombre y la mujer en la pareja, en la
familia, la enorme responsabilidad que implica la relación sexual, su
significado para el futuro de ambos, no sólo en lo individual, sino en lo
social, ya que es gestora de la creación de los hijos.
Promueve la información adecuada que
propicie una actitud responsable ante la sexualidad de mujeres y hombres, y que
a ellas les permita decidir conscientemente sobre su fecundidad.
Trabaja desde los primeros años de la Revolución para formar médicos, psicólogos y otros profesionales
capaces de contribuir a estos propósitos, consulta especialistas extranjeros.
Ha promovido, orientado y educado en
el respeto a la diversidad sexual. Ha constituido grupos de estudio y trabajo
dirigidos a la atención de la homosexualidad, el lesbianismo, el travestismo y
la transexualidad, a mejorar la calidad de vida y la aceptación social de estas
personas enfatizando en cada uno de los aspectos de esta labor, en la necesidad
de eliminar los tabúes, los prejuicios y las creencias anticientíficas que aún
se mantienen respecto a la sexualidad, como medio de combatir todo tipo de
discriminación hacia estas personas con una orientación sexual diferente.
FORMADORA DE SERES HUMANOS NUEVOS
Crea en 1961 los Círculos
Infantiles, no sólo como valioso medio que propicia la incorporación de las
mujeres al empleo, sino como elemento decisivo en el proceso socializador y
educativo de niñas y niños. Es indiscutible su aporte a la pedagogía
revolucionaria, pues revaloriza la importancia de la educación en las edades de
preescolar, lo que no se había tomado en cuenta hasta entonces. Es preciso
subrayar que introduce, como premisa en la educación, la eliminación de los
estereotipos sexistas.
Vilma dedica especial atención a la
formación del personal para atender a los niños y niñas en estas edades. Crea
las Escuelas de Directoras y Asistentes primero y años después, cuando
existieron las condiciones necesarias, propone y participa directamente en la
elaboración de los programas docentes de las Escuelas de Educadoras para
Círculos Infantiles.
En 1969 crea y dirige el Instituto
de la Infancia, desde donde encabeza e impulsa estudios e
investigaciones que permiten establecer las normas idóneas en todo lo
concerniente a la atención y cuidado de niñas y niños, tanto en estas
instituciones como en todo el país, a los efectos de impulsar su desarrollo
multifacético. Bajo su dirección se lleva a cabo, con todo rigor científico, la
investigación de crecimiento y desarrollo que permita al país contar con las
tablas antropométricas de la población cubana.
Promueve todas las acciones necesarias
para hacer realidad el objetivo de la Revolución de brindar esmerada atención al tesoro mas preciado de la
Patria. Trabaja por sensibilizar a padres, madres, maestros y funcionarios
del Estado sobre la esencial responsabilidad de la familia y el Estado en la
formación de las nuevas generaciones.
El derecho de las niñas y los niños
a ser felices, a ser atendidos y educados, a su formación cultural, moral y
espiritual, al disfrute del juego y la recreación, a recibir la alimentación y
nutrición necesarias, a la garantía de un futuro seguro y feliz han ocupado una
parte vital de su pensamiento y sus acciones.
La formación de los seres humanos
nuevos, mujeres y hombres capaces de abrazar las causas justas, de trabajar y
luchar por un mundo mejor, y de ser ellos mismos mejores seres humanos,
constituye una de sus más profundas motivaciones en el trabajo cotidiano.
Propicia la extensión, desde la Federación, de una experiencia surgida en las provincias de Matanzas y
Camagüey: el Movimiento de Madres Combatientes por la
Educación, que años después integraría también a los padres, como resultado del
desarrollo de la conciencia y expresión de la responsabilidad compartida de
ambos en la atención y educación de los hijos.
INTRODUCE NUEVAS CONCEPCIONES DE
TRABAJO COMUNITARIO
Su concepción del trabajo
comunitario como punto de partida para el trabajo social, educativo, ideológico
y cultural, constituye valiosa contribución para hacer llegar la influencia
transformadora de la Revolución a cada miembro de la sociedad.
Desde los días iniciales del trabajo
de la Federación impulsa un enorme voluntariado de
activistas en las delegaciones de base, fundamental para la labor social
comunitaria que desarrolla la organización. Las Trabajadoras Sociales y
Brigadistas Sanitarias han sido objeto de su esmerada atención y labor
educativa.
Dedica permanentes esfuerzos con el
fin de aunar voluntades, fuerzas y recursos para concretarlos en acciones
sociales, priorizando e impulsando en todo momento, con especial sensibilidad,
la labor social dirigida a la modificación de conductas impropias y la
reincorporación social de las personas que cometen errores perjudiciales a su
propia vida y la de otros.
Trabaja en la gran campaña de
erradicación de la prostitución en el primer quinquenio de la década de los
60, y en las tareas de erradicación de
barrios marginales.
Propone la creación de los hogares
de niños sin amparo filial como vehículo idóneo para afrontar esta sensible
labor de protección de la infancia desvalida.
Propicia la formación de un fuerte
movimiento de trabajadoras sociales voluntarias en las organizaciones de base
de la Federación, y crea la
Escuela
de Trabajo Social de la FMC de nivel medio, que funcionó hasta
la década de los 80.
Impulsa la inclusión, como carrera universitaria,
de Trabajo Social, una de las especialidades de Sociología.
Dirige desde 1987 la Comisión Nacional de Prevención y Atención Social,
adscrita al Consejo de Ministros, integrada por ministerios, instituciones,
organizaciones y entidades vinculadas a esta labor y encargada de elaborar y
proponer a la Dirección del Partido y del Gobierno la
política de prevención social, fiscalizar su puesta en práctica, asesorar a los
integrantes que intervienen en cada acción social y evaluar su cumplimiento.
CASAS DE ORIENTACIÓN A LA
MUJER Y
LA FAMILIA
La atención y respuestas
individualizadas, dentro de la labor comunitaria, constituye otra de sus
preocupaciones y con esos fines dirige y evalúa la creación en todos los
municipios del país de las Casas de Orientación a la Mujer y la
Familia,
como un canal que contribuye a elevar el nivel científico de la atención
puntual, a mujeres y hombres, así como a las acciones de extensión comunitaria
de orientación y atención de la mujer y la familia, logrando utilizar todas las
potencialidades que existen en la comunidad en un multidisciplinario grupo de
profesionales que colaboran voluntariamente con la Federación.
APORTE A LAS CIENCIAS SOCIALES
Promueve, desde el comienzo de la
actividad de la Federación, la investigación social
relacionada con los problemas de las mujeres y las familias, que ofrezcan
argumentos científicamente fundados para su solución o la adopción de medidas
encaminadas al mismo fin. A tales efectos impulsa los estudios de la mujer en
nuestro país, y propicia su inclusión en el medio académico cubano. Dentro de
la propia Federación crea el grupo de investigaciones sociales que se
transformó en el actual Centro de Estudios de la
Mujer.
Por su interés personal se crea la Cátedra Mujer en la Universidad de La
Habana
y cátedras similares en los institutos superiores pedagógicos y otras
universidades.
Con certera visión política y rigor
científico ha auspiciado la introducción del género como categoría analítica y
enfoque para la planificación y desarrollo social de nuestro país.
Vilma realiza conscientes aportes a
la conceptualización en Cuba de todos los aspectos de orden teórico y práctico
sobre los roles de género, los estereotipos sexuales tradicionales, la
educación sexista, la división social y sexual del trabajo, y otros importantes
temas que constituyen la base para la elaboración de una teoría cubana sobre la
liberación de la mujer.
LEGITÍMA DEFENSORA DE LA
IGUALDAD SOCIAL Y LA DIGNIDAD PLENA DE LA
MUJER EN EL ÁMBITO INTERNACIONAL
Con su acción permanente y acertada
dirección del trabajo internacional de la Federación, ha contribuido a ganar, para las mujeres cubanas,
reconocido prestigio y autoridad. Ha impulsado permanentemente la difusión de
las conquistas de la Revolución, la denuncia de las agresiones
enemigas y defendido con firmeza las causas justas por las que luchan las
mujeres y los pueblos del mundo.
Su voz es respetada y escuchada,
gozando de enorme prestigio y autoridad en el ámbito de las Naciones Unidas,
donde ha integrado grupos de expertas de alto nivel, presidido la
Mesa Directiva de la CEPAL y eventos regionales e
internacionales. De igual forma ocurre en la actividad parlamentaria donde es
ampliamente conocida.
Es una de las dirigentes más querida
y respetada en el movimiento internacional de mujeres. Como Vicepresidenta de la Federación Democrática Internacional de Mujeres desde
1960, desempeña un papel muy activo para ampliar la perspectiva del accionar de
esta organización y hacerlo más efectivo, en todo lo concerniente a las mujeres
de América Latina, Asia y África.
Después del desmoronamiento del
campo socialista, cuando la FDIM estuvo a punto de desaparecer,
dedica su máximo empeño, su sólido prestigio, para movilizar voluntades y
salvar ese instrumento de lucha, ese espacio internacional ganado por las
mujeres revolucionarias. Vilma encamina la acción de la Federación y convoca una y otra vez a prestigiosas y comprometidas
dirigentes de organizaciones integrantes de la FDIM para reagrupar fuerzas y
reorganizarse. Con su perseverancia y visión política, logra que boy nuevamente
esta revolucionaria organización internacional ocupe su espacio para defender
las más justas causas de las mujeres en el mundo.
Funda la
Oficina Regional de la FDIM para América y dirige su trabajo
desde su constitución.
En la región latinoamericana y
caribeña es líder indiscutible de las mujeres, muy querida y respetada por las
integrantes de las organizaciones femeninas del área. Funda el Frente
Continental de Mujeres Contra la Intervención (hoy Frente Continental de Mujeres
por una Vida Digna) y preside en 1984 el Foro Regional de Organizaciones No
Gubernamentales para América Latina y el Caribe, preparatorio de la Conferencia Mundial de Nairobi, del final del Decenio de la
Mujer.
En 1985 y 1988 preside dos grandes
eventos continentales de mujeres efectuados en La
Habana,
celebrados en la llamada "Década Perdida de los Años 80", etapa en la
que realiza una intensa labor divulgativa denunciando los peligros de la
aplicación del modelo neoliberal.
De igual forma es valioso y
apreciado su aporte en el campo internacional en lo que concierne a los
derechos de niños, adolescentes y jóvenes, llevando a numerosos eventos las
experiencias de Cuba y levantando su voz contra el abuso sexual infantil, las
drogas, la pornografía y prostitución infantil, la corrupción, el comercio de
niños y sus órganos, la pobreza, el trabajo infantil, los niños de la calle, el
analfabetismo y otros males que en muchos países flagelan a las nuevas
generaciones.
Con la colaboración de distintas
agencias de Naciones Unidas y de algunas Organizaciones No Gubernamentales de
cooperación para el desarrollo, impulsa el diseño y puesta en práctica de
proyectos como vía para ampliar y diversificar los planes de capacitación de
las mujeres, propiciar la apertura de fuentes de empleo y desarrollar sus
capacidades creativas y productivas.
Influye y sugiere importantes
medidas en la toma de decisiones de la política cubana de población. Difunde
sus logros y experiencias en distintas tribunas como contribución al
enriquecimiento de los instrumentos internacionales adoptados en distintos
eventos. Preside la delegación cubana a la
Conferencia sobre Población y Desarrollo, celebrada en EI Cairo, en 1994. Defiende
las posiciones más progresistas y revolucionarias y lleva al mundo los
resultados en Cuba sobre esta materia. Dirige el XVI Congreso Mundial de
Educación Sexual celebrado en Ciudad de La
Habana,
en abril de 2003.
Septiembre 2004