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Del 4 de enero al 10 de febrero de 2010Galería de FotosDossier Especial
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VILMA ESPÍN GUILLOIS: VOZ Y PENSAMIENTO



El proceso cubano de igualdad de la mujer ha estado signado por la impronta humanista del pensamiento del Comandante en Jefe Fidel Castro y de Vilma Espín

El proceso cubano de igualdad de la mujer ha estado signado por la impronta humanista del pensamiento del Comandante en Jefe Fidel Castro y de Vilma Espín.

 

Sus concepciones acerca de una verdadera cultura de la igualdad han propiciado en la sociedad cubana la implementación de leyes, programas y acciones verdaderamente revolucionarias en sus concepciones.

 

Sobre los aportes de Vilma Espín, Yolanda Ferrer, secretaria general de la FMC  y Carolina Aguilar, miembro del Comité Nacional de la  FMC y fundadoras de la FMC, han elaborado este apretado resumen.

 

 

HEROICA COMBATIENTE CLANDESTINA Y  GUERRILLERA

 

Su papel en la lucha de liberación, junto a Haydée, Melba, Celia y otras combatientes de vanguardia, contribuye a demostrar que las mujeres son capaces de realizar las más riesgosas misiones, desde las audaces acciones de la clandestinidad, hasta desempeñar y cumplir exitosamente responsabilidades de dirección en el movimiento insurreccional y pelear, con las armas en la mano, a la par de los hombres, en la guerra revolucionaria por la libertad, la independencia y la soberanía de la Patria.

 

 

INTÉRPRETE FIEL Y CREATIVA DE LAS IDEAS DE FIDEL

 

 

Ha sabido interpretar y materializar desde la Federación de Mujeres Cubanas, fiel y creativamente, las ideas de Fidel sobre la igualdad de derechos de mujeres y hombres, encabezando la batalla por llevar a la practica su tesis sobre las dos revoluciones: la Revolución de las cubanas dentro de la Revolución socialista.

 

Ha dirigido la implementación en la práctica de todas las misiones y tareas orientadas a lograr la incorporación plena de las mujeres a todos los ámbitos y niveles de la vida política, económica, cultural y social del país, en igualdad de derechos y oportunidades con los hombres.

 

Ha promovido y participado en la elaboración, proyección y desarrollo de políticas publicas y programas, estrategias, leyes, mecanismos y acciones que se fueron aplicando a escala de toda la sociedad, con el propósito de crear las premisas materiales, jurídicas, ideológicas, psicológicas y culturales que encauzaron el progreso y la incorporación de las cubanas a la vida social.

 

FORJADORA DE LA UNIDAD ENTRE LAS CUBANAS Y DEL PODEROSO MOVIMIENTO SOCIAL DE LAS MUJERES

 

Crea la Federación de Mujeres Cubanas, surgida por voluntad de las mujeres, quienes desde los primeros momentos del triunfo revolucionario se le acercaban expresando su deseo de participar, de no quedarse atrás, de brindar su aporte voluntario y hacer la Revolución.

 

Desempeña fundamental papel para forjar la unidad de las mujeres. Su indiscutible prestigio político, profundas convicciones revolucionarias, inteligencia, poder de persuasión, sensibilidad y modestia, son factores esenciales para atraer, movilizar, captar, orientar tempranamente a trabajadoras, campesinas, amas de casa, estudiantes, militares, intelectuales, jóvenes y adultas, creyentes y no creyentes; son decisivos para lograr la unión de las agrupaciones femeninas que existían antes de la Revolución y otras recién creadas.

 

Da inicio así a una nueva etapa. Las mujeres comenzaron juntas la lucha por defender y hacer la Revolución. Cuando el 23 de agosto de 1960 la organización femenina se constituye oficialmente, ya llevaba más de un año de trabajo y miles de mujeres, organizadas, participaban en la construcción de escuelas y hospitales en todo el país, en la recogida y atención a los niños de la calle, en la captación de maestros y otras muchas urgentes tareas de prevención y atención social, educación y salud.

 

Vilma asume la responsabilidad de encabezar la lucha por lograr el ejercicio pleno de todos los derechos de las mujeres cubanas e instrumenta las primeras tareas que nuestro Comandante en Jefe, con su certera visión, planteó a la naciente Organización.

 

La Federación no sigue modelos preconcebidos, es una experiencia genuina cubana, que Vilma, al frente de cientos de cuadros, va construyendo, según las necesidades, las urgencias, los imperativos e intereses de cada momento, recogiendo las más valiosas experiencias en las bases, encontrando las formas y vías para llevar a cabo cada empeño en el camino, en el trabajo cotidiano.

 

La identificación de sus misiones en la sociedad cubana, la definición de nuestra propia estrategia para lograr los objetivos fundamentales, el desarrollo de su contenido de trabajo, el diseño de su estructura organizativa, son aportes imprescindibles que han permitido desencadenar un poderoso movimiento social que hoy muestra logros importantes, enfrenta retos decisivos y, en consecuencia, avanza, bajo su dirección hacia nuevas metas. A Vilma le corresponde el mérito histórico de dirigir, desde su creación, la Federación de Mujeres Cubanas.

 

IMPULSORA DE TRANSFORMACIONES PROFUNDAS EN LAS FORMAS DE PENSAR Y ACTUAR DE MUJERES Y HOMBRES, PROMOTORA PRINCIPAL DE LA, IGUALDAD DE GÉNERO

 

Ha hecho aportes fundamentales en la teoría y en la práctica al desarrollo de la ideología revolucionaria y al avance de la conciencia social en todo lo concerniente a la igualdad de género.

 

Orienta una intensa labor educativa a través de la Federación, dirigida a elevar el nivel cultural, educacional, político e ideológico de las mujeres, como premisa para su

incorporación, a crear conciencia acerca del papel social de la mujer, y del lugar que le corresponde en la sociedad, desde dos dimensiones, como beneficiaria de la obra revolucionaria y como partícipe de las transformaciones sociales que propiciaron cambios sustanciales en sus formas de pensar y actuar.

 

Ella misma lo define como un proceso de participación y toma de conciencia:

 

- A través de la educación ideológica crear conciencia para realizar las tareas.

 

- A través de las tareas ir educando ideológicamente.

 

Vilma identifica claramente dos etapas en la labor de la Federación, una primera, que llama de participación emotiva, entusiasta, impulsada por la decisión de hacer y defender la Revolución, conscientes de que garantizaría sus más justas aspiraciones, y otra, que se define claramente al arribar al II Congreso en 1974, una vez alcanzado un gran protagonismo de las mujeres, que se han hecho conscientes y han demostrado de lo que son capaces, y han ganado enorme reconocimiento social por su papel, por sus aportes, por su talento y posibilidades, cuando entonces se plantea la lucha por el ejercicio pleno de la igualdad de la mujer como objetivo central definido por el propio Fidel, al señalarlo con el eje, el centro de los debates del Congreso.

 

Define como estrategia general, la interrelación dialéctica que existe entre la lucha específica de las mujeres por su igualdad social y la lucha general del pueblo por la conquista de sus más legítimas aspiraciones. De ahí que la defensa de la Revolución y la batalla por el desarrollo económico y social del país siempre han constituido objetivo de primer orden, junto a la eliminación de los patrones culturales discriminatorios y la creación de una cultura de igualdad. Sin Revolución socialista no hay igualdad posible.

 

Marca desde el primer momento, como principio inviolable, la lucha junto a los hombres para lograr las necesarias transformaciones en la ideología y la cultura,  creando conciencia de que los prejuicios y estereotipos que hay que vencer, están fuertemente arraigados en uno y otro sexo, y que para eliminar todo vestigio de discriminación es necesario librar juntos esa batalla.

 

Impulsa con claridad de conceptos que el progreso de las mujeres es factor decisivo para el avance de la Revolución y que, a su vez, el avance de la Revolución propicia y garantiza la materialización de la igualdad de la mujer.

 

Educa en los conceptos de la igualdad de género. Un acercamiento a su discurso político y al programa de trabajo de la organización femenina, desde su creación, demuestra que las actuales concepciones de la teoría de género y las herramientas que ofrece la perspectiva de género, se expresan claramente en la línea trazada por ella y en los conceptos que se fueron perfilando y elaborando bajo su dirección, para llevar adelante la labor desarrollada contra prejuicios, estereotipos, concepciones de la ideología patriarcal y sexista.

 

Vilma ha sido maestra de varias generaciones de cubanas y cubanos en el reconocimiento de la dimensión de clase, raza y género en el análisis de la situación y condición de las mujeres; en la necesidad de políticas específicas y de formas de organización que permitan la reivindicación de sus intereses; en la promoción del protagonismo femenino para su propia liberación, articulado con los cambios sociales generales; en el desarrollo de una conciencia acerca de las profundas transformaciones que deben ocurrir en las relaciones y roles al interior del hogar, y la urgencia de cambiar la cultura sexista por juicios de valor que impliquen una verdadera cultura de igualdad.

 

Temas de la agenda de estos días, como el acceso a cargos de toma de decisiones, la doble jornada, la división del trabajo en la familia, la educación sexista, los juicios de valor diferentes para juzgar a hombres y mujeres en asuntos relacionados con la moral, el valor del trabajo doméstico, la transversalización de género en las políticas públicas, han sido objeto de análisis permanente, del trabajo ideológico de la organización femenina, y han sido abordados por ella en sus intervenciones, en documentos publicados, en entrevistas y en las tesis e informes de los congresos de la Federación.

 

De enorme valor resulta su contribución a reconceptualizar los papeles que desempeñan mujeres y hombres en la sociedad y en la familia, y a propiciar la corresponsabilidad de unas y otros en la pareja, en el matrimonio, y en la formación y educación de los hijos.

 

Dedica una especial atención a definir las funciones de la familia en el socialismo a partir de la igualdad, del respeto a los deberes y derechos de cada integrante del grupo familiar para lograr una comunicación adecuada con los hijos y compartir entre todos sus miembros las responsabilidades y tareas del hogar, creando un clima de comprensión y estabilidad que asegure el cumplimiento de las funciones y enriquezca la vida afectiva y cultural de sus integrantes.

 

Señala siempre, como Fidel, con toda claridad, que la batalla por la igualdad social entre mujeres y hombres trasciende los límites de la histórica y justa lucha por reivindicaciones femeninas para convertirse en una revolución consustancial a la Revolución socialista, ya que transforma el pensamiento y las conductas, las pautas culturales, éticas y morales, la práctica social, echando por tierra los estereotipos sexuales y los patrones tradicionales arraigados en la conciencia social.

 

FORMADORA DE CUADROS FEMENINOS DE LA REVOLUCIÓN

 

Ha cohesionado y formado los cuadros principales de la organización en las diferentes etapas, educando en el valor del trabajo colectivo, en la necesidad de recepcionar, de escuchar los planteamientos de todas y desarrollar las ideas mas valiosas. Ha insistido, como prioridad en la formación de cuadros y dirigentes a todas las instancias y niveles, en los principios de honestidad, honradez, austeridad, sólida y permanente vinculación con la base, fidelidad a la Revolución, a Fidel. En 1962 crea la Escuela de Cuadros Fe del Valle, para capacitar a las compañeras con bajo nivel cultural y sin experiencia que asumieron responsabilidades. Hoy el Centro Nacional de Capacitación de la Mujer prepara los cuadros con la teoría revolucionaria, enseñándoles los métodos adecuados, las mejores técnicas de dirección, los conocimientos específicos de nuestro contenido de trabajo, y la implicación social que trae aparejada la aplicación de los principios de la igualdad de género.

 

PARTÍCIPE ACTIVA EN LA ELABORACIÓN DE LA LEGISLACIÓN REVOLUCIONARIA SOBRE LA IGUALDAD Y OTROS TEMAS PRIORITARIOS PARA LA REVOLUCIÓN

 

Ha sido inspiradora y promotora de importantes cuerpos legales que plasman la conquista de los derechos humanos de las mujeres, así como de la derogación de leyes o decretos leyes discriminatorios.

 

Con su visión y concepciones revolucionarias, enriquece los preceptos de la Constitución de la República (1976) y sus modificaciones en (1992). De igual forma realiza importantes contribuciones al texto del Código de Familia (1975), instrumento legal, educativo y de justicia social, cuyas avanzadas concepciones marcaron pauta en aquellos tiempos, en el continente y posiblemente en el mundo. Ahora su nueva versión, a la que también ha dedicado incontables horas de trabajo, esta pendiente de examen y aprobación por la Asamblea Nacional del Poder Popular.

 

Pueden mencionarse también el Código de la Niñez y la Juventud (1976), la Ley de Protección e Higiene del Trabajo (1977), la Ley de Seguridad Social (1979), el Decreto-Ley 64 sobre la Atención a Menores y el 95 sobre el Trabajo de las Comisiones de Atención y Prevención Social.

 

 

 

En el Código Penal (1979) y sus modificaciones (2002), contribuye a la tipificación de delitos relacionados con la discriminación y violencia hacia la mujer, exigiendo una penalización severa por cualquier forma de abuso sexual. Especialmente, impulsa la adopción de medidas muy graves dirigidas a defender y proteger la infancia y adolescencia de la comisión de cualquier delito que pueda dañar el normal desarrollo de niños y jóvenes, afectivo, sicológico, físico y cultural.

 

Particular significación tuvo la Ley de Maternidad de la Trabajadora (1974) y su modificación (2003) que asegura la licencia por paternidad, al consagrar el derecho de madre y padre para optar por la licencia, de acuerdo con las decisiones de la pareja.

 

CONTRIBUYE A INTRODUCIR LA VISIÓN DE GÉNERO EN EL SISTEMA CUBANO DE SALUD, ESPECIALMENTE EN LA SALUD REPRODUCTIVA Y SEXUAL

 

Perfila, solicita, enriquece y dirige la labor de la Federación en acciones específicas encaminadas a la salud de la mujer: la creación de postas sanitarias en las áreas más intrincadas de las montañas, la capacitación de las campesinas en normas de higiene y salud para preservar la vida de la familia, la atención a las embarazadas, la  institucionalización del parto, el establecimiento del aborto seguro como un servicio de salud, la lucha por evitar el embarazo en adolescentes y la aplicación de los programas de salud, especialmente dirigidos a estas edades.

 

De la misma forma contribuye a introducir una perspectiva de especialización en la problemática de la salud de la mujer en los Centros de Orientación y Diagnóstico para la Adolescencia, la promoción de la lactancia materna, la prevención del cáncer de mama y cérvico-uterino, el Programa de Maternidad y Paternidad Responsables, la atención a las adultas mayores, todo lo cual ha sido objeto de su orientación y atención permanente, utilizando un verdadero ejército de brigadistas sanitarias capacitadas para contribuir a poner en practica a nivel local todos los planes de salud, consciente del valor de la participación comunitaria en el alcance de los objetivos propuestos.

 

Por su carácter educativo, debe subrayarse que el Programa de Maternidad y Paternidad Responsables, elaborado con sus orientaciones precisas, desempeña un gran papel en el logro de una mejor preparación de la mujer, de su pareja y de la familia en la atención al proceso de embarazo, parto, puerperio, lactancia materna, cuidados del bebé, incluyendo la preparación del padre para participar en el proceso del parto.

 

En el año 2001, con la participación activa de Vilma, se publica Del óvulo a los primeros pasos, que con alto nivel científico y ameno y sencillo lenguaje explica las particularidades funcionales y el desarrollo progresivo del ser humano.

 

INICIA, DESARROLLA E INTRODUCE LA EDUCACIÓN SEXUAL

 

Desde 1962 inicia la educación sexual a través de materiales a debate elaborados bajo su dirección y de artículos de la revista Mujeres que supervisa personalmente y que son utilizados como materiales a debate en las delegaciones de la Federación.

 

Funda en 1972, para el desarrollo de esta labor educativa, el Grupo Nacional de Educación Sexual, con el objetivo de realizar los estudios e investigaciones necesarios para decidir la utilización de los mejores métodos de educación sexual y crear la política para aplicarla, a fin de que padres y madres, maestros, médicos y otros profesionales se preparen para la responsabilidad que les corresponde.

 

Define, orienta y dirige las funciones del Grupo. Prioriza, organiza y coordina la elaboración de materiales, la publicación de diferentes textos científicos de autores cubanos o de reconocidos especialistas extranjeros, sobre estos asuntos, con fines informativos, orientadores y educativos hacia la formación de especialistas en Educación Sexual en los campos de la medicina, sicología, educación; a la preparación de profesionales que comenzaban el estudio de la sexualidad; a la sustentación de tareas y programas sobre estos temas iniciados en el país, así como al desarrollo de investigaciones. Sugiere y orienta la publicación de tópicos destinados a la educación de niñas y niños, adolescentes, en general, a la educación popular.

 

En 1989, como fruto del desarrollo del trabajo realizado por el Grupo, crea el Centro Nacional de Educación Sexual, con las funciones de orientación, asesoría, control técnico y metodológico, docencia, capacitación e investigación.

 

Contribuye a esclarecer el concepto de que educación sexual es parte de la formación general del individuo, de su formación ideológica, elemento esencial en la formación de nuestra juventud, subrayando el papel que corresponde al hombre y la mujer en la pareja, en la familia, la enorme responsabilidad que implica la relación sexual, su significado para el futuro de ambos, no sólo en lo individual, sino en lo social, ya que es gestora de la creación de los hijos.

 

Promueve la información adecuada que propicie una actitud responsable ante la sexualidad de mujeres y hombres, y que a ellas les permita decidir conscientemente sobre su fecundidad.

 

Trabaja desde los primeros años de la Revolución para formar médicos, psicólogos y otros profesionales capaces de contribuir a estos propósitos, consulta especialistas extranjeros.

 

Ha promovido, orientado y educado en el respeto a la diversidad sexual. Ha constituido grupos de estudio y trabajo dirigidos a la atención de la homosexualidad, el lesbianismo, el travestismo y la transexualidad, a mejorar la calidad de vida y la aceptación social de estas personas enfatizando en cada uno de los aspectos de esta labor, en la necesidad de eliminar los tabúes, los prejuicios y las creencias anticientíficas que aún se mantienen respecto a la sexualidad, como medio de combatir todo tipo de discriminación hacia estas personas con una orientación sexual diferente.

 

FORMADORA DE SERES HUMANOS NUEVOS

 

Crea en 1961 los Círculos Infantiles, no sólo como valioso medio que propicia la incorporación de las mujeres al empleo, sino como elemento decisivo en el proceso socializador y educativo de niñas y niños. Es indiscutible su aporte a la pedagogía revolucionaria, pues revaloriza la importancia de la educación en las edades de preescolar, lo que no se había tomado en cuenta hasta entonces. Es preciso subrayar que introduce, como premisa en la educación, la eliminación de los estereotipos sexistas.

 

Vilma dedica especial atención a la formación del personal para atender a los niños y niñas en estas edades. Crea las Escuelas de Directoras y Asistentes primero y años después, cuando existieron las condiciones necesarias, propone y participa directamente en la elaboración de los programas docentes de las Escuelas de Educadoras para Círculos Infantiles.

 

En 1969 crea y dirige el Instituto de la Infancia, desde donde encabeza e impulsa estudios e investigaciones que permiten establecer las normas idóneas en todo lo concerniente a la atención y cuidado de niñas y niños, tanto en estas instituciones como en todo el país, a los efectos de impulsar su desarrollo multifacético. Bajo su dirección se lleva a cabo, con todo rigor científico, la investigación de crecimiento y desarrollo que permita al país contar con las tablas antropométricas de la población cubana.

 

Promueve todas las acciones necesarias para hacer realidad el objetivo de la Revolución de brindar esmerada atención al tesoro mas preciado de la Patria. Trabaja por sensibilizar a padres, madres, maestros y funcionarios del Estado sobre la esencial responsabilidad de la familia y el Estado en la formación de las nuevas generaciones.

 

El derecho de las niñas y los niños a ser felices, a ser atendidos y educados, a su formación cultural, moral y espiritual, al disfrute del juego y la recreación, a recibir la alimentación y nutrición necesarias, a la garantía de un futuro seguro y feliz han ocupado una parte vital de su pensamiento y sus acciones.

 

La formación de los seres humanos nuevos, mujeres y hombres capaces de abrazar las causas justas, de trabajar y luchar por un mundo mejor, y de ser ellos mismos mejores seres humanos, constituye una de sus más profundas motivaciones en el trabajo cotidiano.

 

Propicia la extensión, desde la Federación, de una experiencia surgida en las provincias de Matanzas y Camagüey: el Movimiento de Madres Combatientes por la Educación, que años después integraría también a los padres, como resultado del desarrollo de la conciencia y expresión de la responsabilidad compartida de ambos en la atención y educación de los hijos.

 

INTRODUCE NUEVAS CONCEPCIONES DE TRABAJO COMUNITARIO

 

Su concepción del trabajo comunitario como punto de partida para el trabajo social, educativo, ideológico y cultural, constituye valiosa contribución para hacer llegar la influencia transformadora de la Revolución a cada miembro de la sociedad.

 

Desde los días iniciales del trabajo de la Federación impulsa un enorme voluntariado de activistas en las delegaciones de base, fundamental para la labor social comunitaria que desarrolla la organización. Las Trabajadoras Sociales y Brigadistas Sanitarias han sido objeto de su esmerada atención y labor educativa.

 

Dedica permanentes esfuerzos con el fin de aunar voluntades, fuerzas y recursos para concretarlos en acciones sociales, priorizando e impulsando en todo momento, con especial sensibilidad, la labor social dirigida a la modificación de conductas impropias y la reincorporación social de las personas que cometen errores perjudiciales a su propia vida y la de otros.

 

Trabaja en la gran campaña de erradicación de la prostitución en el primer quinquenio de la década de los 60,  y en las tareas de erradicación de barrios marginales.

 

Propone la creación de los hogares de niños sin amparo filial como vehículo idóneo para afrontar esta sensible labor de protección de la infancia desvalida.

 

Propicia la formación de un fuerte movimiento de trabajadoras sociales voluntarias en las organizaciones de base de la Federación, y crea la Escuela de Trabajo Social de la FMC de nivel medio, que funcionó hasta la década de los 80.

 

Impulsa la inclusión, como carrera universitaria, de Trabajo Social, una de las especialidades de Sociología.

 

Dirige desde 1987 la Comisión Nacional de Prevención y Atención Social, adscrita al Consejo de Ministros, integrada por ministerios, instituciones, organizaciones y entidades vinculadas a esta labor y encargada de elaborar y proponer a la Dirección del Partido y del Gobierno la política de prevención social, fiscalizar su puesta en práctica, asesorar a los integrantes que intervienen en cada acción social y evaluar su cumplimiento.

 

CASAS DE ORIENTACIÓN A LA MUJER Y LA FAMILIA

 

La atención y respuestas individualizadas, dentro de la labor comunitaria, constituye otra de sus preocupaciones y con esos fines dirige y evalúa la creación en todos los municipios del país de las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia, como un canal que contribuye a elevar el nivel científico de la atención puntual, a mujeres y hombres, así como a las acciones de extensión comunitaria de orientación y atención de la mujer y la familia, logrando utilizar todas las potencialidades que existen en la comunidad en un multidisciplinario grupo de profesionales que colaboran voluntariamente con la Federación.

 

APORTE A LAS CIENCIAS SOCIALES

 

Promueve, desde el comienzo de la actividad de la Federación, la investigación social relacionada con los problemas de las mujeres y las familias, que ofrezcan argumentos científicamente fundados para su solución o la adopción de medidas encaminadas al mismo fin. A tales efectos impulsa los estudios de la mujer en nuestro país, y propicia su inclusión en el medio académico cubano. Dentro de la propia Federación crea el grupo de investigaciones sociales que se transformó en el actual Centro de Estudios de la Mujer.

 

Por su interés personal se crea la Cátedra Mujer en la Universidad de La Habana y cátedras similares en los institutos superiores pedagógicos y otras universidades.

 

Con certera visión política y rigor científico ha auspiciado la introducción del género como categoría analítica y enfoque para la planificación y desarrollo social de nuestro país.

 

Vilma realiza conscientes aportes a la conceptualización en Cuba de todos los aspectos de orden teórico y práctico sobre los roles de género, los estereotipos sexuales tradicionales, la educación sexista, la división social y sexual del trabajo, y otros importantes temas que constituyen la base para la elaboración de una teoría cubana sobre la liberación de la mujer.

 

 

 

 

LEGITÍMA DEFENSORA DE LA IGUALDAD SOCIAL Y LA DIGNIDAD PLENA DE LA MUJER EN EL ÁMBITO INTERNACIONAL

 

Con su acción permanente y acertada dirección del trabajo internacional de la Federación, ha contribuido a ganar, para las mujeres cubanas, reconocido prestigio y autoridad. Ha impulsado permanentemente la difusión de las conquistas de la Revolución, la denuncia de las agresiones enemigas y defendido con firmeza las causas justas por las que luchan las mujeres y los pueblos del mundo.

 

Su voz es respetada y escuchada, gozando de enorme prestigio y autoridad en el ámbito de las Naciones Unidas, donde ha integrado grupos de expertas de alto nivel, presidido la Mesa Directiva de la CEPAL y eventos regionales e internacionales. De igual forma ocurre en la actividad parlamentaria donde es ampliamente conocida.

 

Es una de las dirigentes más querida y respetada en el movimiento internacional de mujeres. Como Vicepresidenta de la Federación Democrática Internacional de Mujeres desde 1960, desempeña un papel muy activo para ampliar la perspectiva del accionar de esta organización y hacerlo más efectivo, en todo lo concerniente a las mujeres de América Latina, Asia y África.

 

Después del desmoronamiento del campo socialista, cuando la FDIM estuvo a punto de desaparecer, dedica su máximo empeño, su sólido prestigio, para movilizar voluntades y salvar ese instrumento de lucha, ese espacio internacional ganado por las mujeres revolucionarias. Vilma encamina la acción de la Federación y convoca una y otra vez a prestigiosas y comprometidas dirigentes de organizaciones integrantes de la FDIM para reagrupar fuerzas y reorganizarse. Con su perseverancia y visión política, logra que boy nuevamente esta revolucionaria organización internacional ocupe su espacio para defender las más justas causas de las mujeres en el mundo.

 

Funda la Oficina Regional de la FDIM para América y dirige su trabajo desde su constitución.

 

En la región latinoamericana y caribeña es líder indiscutible de las mujeres, muy querida y respetada por las integrantes de las organizaciones femeninas del área. Funda el Frente Continental de Mujeres Contra la Intervención (hoy Frente Continental de Mujeres por una Vida Digna) y preside en 1984 el Foro Regional de Organizaciones No Gubernamentales para América Latina y el Caribe, preparatorio de la Conferencia Mundial de Nairobi, del final del Decenio de la Mujer.

 

En 1985 y 1988 preside dos grandes eventos continentales de mujeres efectuados en La Habana, celebrados en la llamada "Década Perdida de los Años 80", etapa en la que realiza una intensa labor divulgativa denunciando los peligros de la aplicación del modelo neoliberal.

 

De igual forma es valioso y apreciado su aporte en el campo internacional en lo que concierne a los derechos de niños, adolescentes y jóvenes, llevando a numerosos eventos las experiencias de Cuba y levantando su voz contra el abuso sexual infantil, las drogas, la pornografía y prostitución infantil, la corrupción, el comercio de niños y sus órganos, la pobreza, el trabajo infantil, los niños de la calle, el analfabetismo y otros males que en muchos países flagelan a las nuevas generaciones.

 

Con la colaboración de distintas agencias de Naciones Unidas y de algunas Organizaciones No Gubernamentales de cooperación para el desarrollo, impulsa el diseño y puesta en práctica de proyectos como vía para ampliar y diversificar los planes de capacitación de las mujeres, propiciar la apertura de fuentes de empleo y desarrollar sus capacidades creativas y productivas.

 

Influye y sugiere importantes medidas en la toma de decisiones de la política cubana de población. Difunde sus logros y experiencias en distintas tribunas como contribución al enriquecimiento de los instrumentos internacionales adoptados en distintos eventos. Preside la delegación cubana a la Conferencia sobre Población y Desarrollo, celebrada en EI Cairo, en 1994. Defiende las posiciones más progresistas y revolucionarias y lleva al mundo los resultados en Cuba sobre esta materia. Dirige el XVI Congreso Mundial de Educación Sexual celebrado en Ciudad de La Habana, en abril de 2003.

 

 

                    Septiembre 2004



Publicado: 19/6/2007

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