Ciudad de La Habana, agosto
11 de 2006.
“Año de la Revolución
Energética en Cuba”.
Querido Fidel:
La conmoción de la noticia de este transitorio
revés a su salud, ha demostrado una vez
más la sólida unidad, las convicciones, la fuerza, la decisión de seguir
avanzando de todo el pueblo de Cuba.
El enemigo ha podido
aquilatar, casi medio siglo después del triunfo de la Revolución, el entrañable
cariño que le profesamos a usted, a Raúl, a nuestro Partido y contempla con
asombro esta muestra convincente de inteligencia, valor y confianza de su
pueblo.
Puede estar tranquilo
Comandante; confiamos en su enorme capacidad para enfrentar las más difíciles
lídes y estamos seguras de que triunfará también en este combate diferente,
pero muy importante para todos.
Dedique sus fuerzas y
tiempo a rebasar el delicado proceso
postoperatorio con la necesaria tranquilidad y la certeza de que los
revolucionarios, como hace pocos días afirmara en Córdoba, percibimos las
dificultades, pero no nos derrumbamos ante ellas, luchamos siempre confiados en
la victoria.
Aquí está la prueba de que
la simiente que usted ha cultivado por más de medio siglo, ha fructificado.
Todo marcha bien, tal como lo previó. Los dirigentes, con Raúl encauzando la
proa del Granma por los derroteros de la Revolución;
y junto a ellos, el pueblo unido, armado de ideas y convicciones, trabajando y
creando como cada día, prestos a cambiar los instrumentos de labor en fusiles
para defender nuestra amada isla caribeña y la obra que construimos.
Conocemos cuánto le agrada
y estimula que las organizaciones, los cuadros, la población, cada parte de
nuestra sociedad asuma responsablemente sus tareas . Así, como sus discípulos
más distinguidos, hoy todos nos esforzamos para hacer mejor las cosas; no
queremos que nada lo inquiete, sólo alegrías. La Federación, con la fuerza
incontenible de las mujeres en lucha, como tantas veces nos dijera, también
sigue cumpliendo cada aspecto de sus indicaciones.
Y mucho más, todo lo que
haga falta para que pueda consagrar, sereno y seguro, todos sus minutos y
energía a esa batalla crucial que usted está librando para recuperar la salud.
Una batalla titánica de la que saldrá victorioso para festejar el 2 de
diciembre un desembarco feliz y esperanzador.
Las mujeres cubanas hemos
valorado como el mayor privilegio que disfrutamos, entre tanta justicia
conquistada, el de haber nacido, vivido y creado en nuestra amada Patria en
éstos, sus tiempos de la Historia, que
nos han permitido compartir con usted las alegrías y tristezas, las victorias y
reveses, las realidades, los sueños, el trabajo y las ideas que tejieron la
trama indestructible de la verdadera independencia, la soberanía, la igualdad,
la solidaridad y la justicia, en la Cuba de los siglos XX y
XXI, para siempre.
Tómese el tiempo que los
médicos recomienden. Las mujeres le hacemos llegar todo nuestro cariño,
admiración y fidelidad en este día tan especial de su 80 cumpleaños. Y todo
nuestro deseo de verle muy pronto.
Un abrazo muy fuerte
Federación de Mujeres
Cubanas.