EDITAR HASTA EL DETALLE


Por: Antonio López Sánchez

Fotos: José (Pepe) García


(Cortesía de los Estudios de Animación del ICAIC)


Es la primera de mis entrevistadas esta mañana. Se llama Liliana Hernández Rojas y tiene una sonrisa inteligente, a veces a bordo de una pequeña carcajada, que acompaña sus ideas en cada frase y le ilumina el rostro como una afirmación más de lo que dice. Acostumbrada a lidiar con imágenes desde su trabajo de editora en los Estudios de Animación del ICAIC, fue de las “modelos” más inconformes con el resultado de las fotos. Sin embargo, aunque no disfrute tanto el posar para las cámaras, esta Licenciada de la Facultad de Medios Audiovisuales del Instituto Superior de Arte, sí le pone corazón a cada una de sus labores. Basta escucharla y el gusto y hondura por lo que hace, salta a correr desde sus palabras, como una secuencia bien editada que rodara ante los ojos.

 

¿Siempre has trabajado en animación?

Hace nueve años que trabajo aquí en el ICAIC como editora de dibujos animados, pero también he trabajado en spots, en el making off de algunas producciones, en documentales… Empecé con Más vampiros en La Habana, en el chequeo de la animación. Cuando iniciamos la era de la edición digital en los estudios, comencé como editora.

 

¿También ocurre en los animados que el editor es una suerte de coautor, de Pepe Grillo de los directores, creando junto con ellos?

Hay directores más o menos fáciles de convencer en cuanto a sugerencias; algunos son muy apegados a su obra, a la idea que traen de su obra. Pero con persuasión se les puede demostrar lo que es mejor para la película, mostrándoles diversas variantes… Por lo general se les puede convencer de lo mejor para el resultado final del material.


Sí hay una parte creativa en el sentido de que le puedes aportar calidad a la obra que llega a tus manos. Es un trabajo totalmente creativo. En la Edición es cuando por primera vez puedes ver la película en su totalidad, cuando empiezas a sentir el ritmo, el aire que lleva cada secuencia en función de lo que narra en cada momento. Ahí trabajan muy unidos el Director y el Editor.

 

¿Alguna ventaja respecto a la ficción que tengan los animados a la hora de editar?

 Según como se mira, tenemos la ventaja de que muchas veces recibes una sola toma para armar una escena y no muchas de varias cámaras como ocurre con la ficción por lo general. Por cuestiones de producción muchas veces trabajamos con un único plano ya definido. En Animación es muy complicado hacer varias tomas de un mismo plano, requiere dibujarlo varias veces, hacer distintas variantes, en fin… Esa podría ser una de las peculiaridades de este trabajo.


Ahora, artísticamente sí tiene la ventaja de que el animado te permite crear todo un mundo, un universo a tu gusto. La animación es muy libre, puedes plantearte muchos planos que filmarlos en la vida real sería muy difícil y necesitarían de una gran tecnología, de muchos recursos. En la animación eso está al alcance de la mano. Respecto a la edición, puedes crear las atmósferas, los sonidos que quieras, las sensaciones que quieras.


¿Tienes proyectos individuales fuera de tu trabajo en Edición?

Tengo hecho un video clip que fue primer trabajo como directora. Se trata de un video sobre Mi caballero, del poemario Ismaelillo, de José Martí, en la versión que canta Sara González. Esa idea llevada al animado a través de un padre que juega con su niño: Todo ese mundo de fantasía. El guión es mío y de mi novio. Es el único que he hecho porque me gusta mucho mi labor en el montaje, pero quise experimentar y fue muy interesante. Te aporta mucho trabajar en equipo, el reto es comunicarle a ese equipo lo que tú quieres, cómo te imaginas y quieres un plano, que sientan lo mismo que tú sientes y puedan realizarlo. Yo no sé dibujar y eso es algo primordial en este medio. A veces quiero expresarme y necesito de alguien que se conecte y sepa interpretar lo que estoy diciendo.

 

¿Habrá diferencias en el modo de editar de las mujeres y los hombres, en el espíritu final de los resultados?

No me parece, y además creo en la igualdad de los sexos para esas cosas. Dicen que las mujeres son más sensibles y hay muchas mujeres editoras, quizás esa pueda ser una marca.


Pero igual, conozco editores muy capaces. No me parece que en estos casos hay profesiones de hombres y de mujeres; es un problema espiritual, de sensibilidad artística, del alma y no del sexo. Dicen que las mujeres son más sensibles y los hombres más prácticos, pero este es un medio artístico. He conocido hombres de una sensibilidad y una ternura increíbles que te asombra. No creo que haya diferencias aquí.


Pero tengo la percepción de que el cine, salvo por los actrices, fue un medio tradicionalmente masculino. ¿Pasa ahora?

 

Por ejemplo, aquí hay más dibujantes, animadores que muchachas que hagan ese trabajo, igual hay pocas muchachas pero son excelentes… Pero somos más las editoras que los hombres editores. En producción hay muchos más hombres que mujeres…


Quizás en la Edición influye el ojo, el detalle, la precisión, que pudieran ser atributos femeninos. En mi caso particular soy muy quisquillosa con mi trabajo, soy muy exigente, perfeccionista casi, por eso muchos directores prefieren trabajar conmigo. Ese nivel de detalle influye muchas veces en el resultado final de una película. Esa observación de los detalle pudiera ser una características de las mujeres. De todas maneras, aunque sean menos por ahora, lo bueno es que haya mujeres ¿no?